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4 de agosto de 2022 23:10

Un peludo acompaña a los guaguas al dentista

Desde cachorro Aldo recibió entrenamiento para este trabajo.
María Alejandra Vélez

Resulta que ahora en la ciudad hay el chance de que los peques vayan más tranquilos al dentista. Incluso más que los adultos. Y esto es gracias a la canoterapia, que permite desarrollar habilidades para la compañía de perros capacitados que brindan soporte emocional en los consultorios dentales.

Por su trabajo Aldo es reconocido internacionalmente


La inteligencia de los peluditos y el vínculo que forjan con los seres humanos, los ha convertido en los candidatos perfectos para ocupar cargos importantes, como el de asistente dental.

Y este es el caso de Aldo, un alhaja labrador quiteño que juega y abraza a los niños mientras están en consulta dental.

La odontopediatra, Glenda Arias, cuenta que este peludo de 6 de años empezó con su adiestramiento desde cachorro y entre sus habilidades están: el control de estrés, ayudar a los niños a perder el miedo a los perros y a los dentistas, jugar, distraer y acompañar. “Está preparado para tolerar los fuertes sonidos de los equipos dentales mientras duerme sobre los niños que están en consulta”, dice la
especialista.

¿Cómo escogieron a Aldo? Lo vieron en una camada de cachorros, donde sobresalió por su tranquilidad. Actualmente es el primer y único can asistente dental en el país.

Sol Salvador quedó maravillada con la ayuda de Aldo cuando sus guaguas, Juan José y Tomás, fueron al dentista. “Los pequeños siempre están con un poco de nervios, así sea una limpieza les genera algo de tensión, entonces las citas con Aldo son maravillosas porque ellos se acuestan, viene y se les pone en las piernitas y ese rato ellos ya pierden por completo el miedo”.

Parte de la canoterapia es trabajar en la rehabilitación de personas (niños, jóvenes, adultos o tercera edad) con algún tipo de discapacidad física, mental, problemas emocionales y temores.

Para ello, se emplean perros entrenados según lo que se quiera trabajar con el fin de que estimulen la motivación y la participación del paciente en diferentes actividades que le ayudarán en su mejora. Y esto es lo que hace Aldo con su certificación internacional para poder trabajar en un consultorio dental.

Arias agrega que los perros que se dedican a este tipo de trabajo deben ser tolerantes, serenos, pacientes, dóciles y juguetones.

Estudios han demostrado que, en niños con capacidades especiales, o con condiciones especiales para relacionarse, un peludo adiestrado con canoterapia puede tener efectos sociales positivos.

Si se decide a conocer a Aldo puede hacerlo separando una cita en su página web: www.parquedental.com, o llamando al: 02 2278211, 02 2090323.