Vida Sana
19 de septiembre de 2017 12:08

La salud de corazón está en sus manos

La insuficiencia cardiaca ataca a adultos que sobrepasan los 60 años, pero también hay jóvenes afectados.

La insuficiencia cardiaca ataca a adultos que sobrepasan los 60 años, pero también hay jóvenes afectados.

Redacción Vida Sana

El consumo de alimentos bajos en sal y grasa, y la práctica de ejercicio reducen el riesgo de sufrir insuficiencia cardiaca, según el doctor Bolívar Sáenz, presidente del área de Cardiología del Hospital Militar.

De allí la necesidad de mantener una dieta equilibrada y hacer ejercicio a diario. La Organización Mundial de la Salud, por ejemplo, recomienda a los adultos de entre 18 y 64 años dedicar, como mínimo, 150 minutos semanales a la práctica de una actividad física.

De acuerdo con el especialista, la insuficiencia cardiaca representa para el Ecuador un costo anual de USD 228 millones . Tratar cada caso cuesta alrededor de USD 1 143.

Como insuficiencia se define a la incapacidad del corazón para bombear sangre en volúmenes adecuados para satisfacer las demandas del metabolismo. Cada latido, según Sáenz, reparte sangre (oxígeno y nutrientes) al cuerpo.

La insuficiencia cardiaca también es el resultado de otras enfermedades crónicas, como: las isquémicas, diabetes, hipertensión, infecciones e inflamatorias, y se clasifica en cuatro fases.

La A es cuando se identifican los factores de riesgo que pueden causar insuficiencia cardiaca. En la B, el corazón ha sufrido un daño estructural. No hay síntomas. En la fase C, el paciente presenta síntomas, mientras que en la D el problema no responde a ningún medicamento. Se produce un trasplante cardiaco.

“Y a nosotros nos interesa actuar en la fase A”, contó el especialista.
En el país las enfermedades coronarias son la principal causa de muerte, mientras que la hipertensión aqueja a cerca de 2 millones de personas.

A nivel mundial, las enfermedades cardiovasculares también son responsables de la mayor parte de las muertes debido a enfermedades no transmisibles, 17,7 millones al año, seguidas de los cánceres (8,8 millones), enfermedades respiratorias (3,9 millones) y la diabetes (1,6 millones).