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13 de abril de 2018 16:12

Pasión por su trabajo, el lazo entre el equipo de prensa de EL COMERCIO

el Gobierno anunció este 13 de abril del 2018 la muerte del equipo periodístico de EL COMERCIO secuestrado en Mataje. Foto: ÚN

El Gobierno anunció este 13 de abril del 2018 la muerte del equipo periodístico de EL COMERCIO secuestrado en Mataje. Foto: ÚN

Agencia EFE

La pasión por el periodismo es el lazo que une al equipo del diario El Comercio, secuestrado el pasado 26 de marzo cuando acudió a la zona de frontera para recabar información sobre los efectos de la violencia, a raíz de los atentados que comenzaron el 27 de enero en la provincia de Esmeraldas.

Hasta la frontera norte acudieron el 25 de marzo el periodista Javier Ortega (32 años), el fotógrafo Paúl Rivas (45 años) y el conductor Efraín Segarra (60 años), y un día después fueron secuestrados en la zona de Mataje, según el ministro ecuatoriano del Interior, César Navas.

El Gobierno confirmó el 27 de marzo el secuestro y días después en una grabación, difundida por un medio de comunicación colombiano, los rehenes aseguraban que sus vidas estaban en las manos del presidente Lenín Moreno y que sus captores pedían "el intercambio" de tres de sus compañeros "detenidos en Ecuador".

En otro fragmento del video, Ortega afirmaba que los secuestradores forman parte del grupo armado Oliver Sinisterra, al mando de Walter Patricio Artízala Vernaza, alias "Guacho", antiguo miembro de las FARC.

Ortega, quien por la crisis económica de 1999 migró a España con su familia, regresó al país por su pasión por estudiar Comunicación Social, y empezó sus pasantías profesionales en Últimas Noticias, del grupo El Comercio, donde ingresó en plantilla un año después.

El periodista trataba en sus reportajes temas sobre criminalidad, la corrupción y la violación de los derechos humanos, en tanto que en 2016 cubrió la última parte del proceso de paz entre el Gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC.

En 2017 Ortega investigó para el diario la trama de corrupción de la firma brasileña Odebrecht.

Quienes conocen a Paúl Rivas lo describen como un hombre alegre, positivo y quien siempre infundía ánimo a sus cercanos. Padre de Carolina, de 22 años, Rivas heredó de su fallecido padre su pasión por la fotografía, una profesión con la que obtuvo varios premios y reconocimientos internacionales.

Carolina recuerda que Rivas, que comenzó en el diario en 1999 como fotógrafo de temas sociales, amaba hacer retratos y precisamente uno de sus trabajos más destacados se enfocó en retratos a familiares de desaparecidos.

"Buenas tardes rumbo a San Lorenzo, el trabajo nos llama. Un abrazo", escribió en marzo Segarra en su cuenta de Facebook antes de salir de viaje con destino a la frontera con Colombia, hasta donde se habían desplazado varios periodistas de distintos medios para informar sobre la situación tras los ataques en la zona.

La situación en esa frontera se ha deteriorado desde finales de enero a raíz de los ataques atribuidos a grupos disidentes de la FARC, presuntamente vinculados al narcotráfico.

Desde entonces se han registrado varios atentados con bomba, uno de los cuales se cobró las vidas de cuatro marinos y causó heridas a varios militares.

Segarra, de 60 años -36 de ellos como conductor-, trabaja desde hace 16 en el diario El Comercio, donde lo conocen como "Segarrita" y por su constante predisposición para trabajar en donde la noticia lo requiera.

Estuvo por ello, en la costa ecuatoriana hace casi dos años cuando un terremoto de 7,8 afectó a zonas de las provincias de Esmeraldas y Manabí, y también en la zona andina para apoyar, entre otras, en las coberturas sobre el proceso eruptivo volcanes.

Trabajadores del diario recuerdan que Segarra coleccionaba "selfies" de cada viaje que realizaba por coberturas.