En Las Aulas
8 de febrero de 2017 13:05

¿Por qué la vida es una obra de arte?

Zygmunt Bauman murió hace pocos días. Fue un brillante pensador que conceptualiza la  posmodernidad.

Zygmunt Bauman murió hace pocos días. Fue un brillante pensador que conceptualiza la posmodernidad.

Redacción En las aulas

El arte de la vida’ es el último libro de Zygmunt Bauman, nacido en Polonia, en 1925.Es un relato brillante de las condiciones en que elegimos nuestro modelo de vida y de las limitaciones que pueden imponerse sobre esta opción. Se trata de un estudio de las maneras en que nuestra sociedad influye (aunque no determina) la manera en que construimos y narramos nuestras trayectorias vitales.

Propósito y forma

“En nuestra sociedad individualista -dice Bauman- todos somos artistas de la vida, tanto si lo sabemos como si no, queramos o no, nos guste o no, por decreto de la sociedad y no por elección”.

“En esta sociedad se espera de nosotros que demos a nuestras vidas propósito y forma utilizando nuestras habilidades y recursos, aunque no dispongamos de las herramientas y los materiales necesarios en los talleres de los artistas para concebir y ejecutar su trabajo.

Y se nos elogia o censura por los resultados, por lo que hemos llegado a hacer o no y por lo que hemos conseguido y perdido”.

Itinerario
Zygmunt Bauman nació en Polonia en 1925 y fue catedrático emérito de Sociología de la Universidad de Varsovia. Su carrera académica la ha llevado a ejercer la docencia en las universidades de Leeds, Tel Aviv, The London School of Economics, entre otras.

Desde sus inicios, en la década de 1970, la visión de la sociología de este catedrático ha reivindicado para esta disciplina un papel menos descriptivo y más reflexivo.

Sus aportaciones a la conceptualización de la posmodernidad, a la que él denomina “modernidad líquida”, han sido plasmadas en diversos ensayos que le han valido el reconocimiento internacional.

Propuesta

“Nuestra vida es un arte, porque está abierta a lo que hagamos con ella; si entendemos que nuestro decurso vital es fundamentalmente una permanente tendencia hacia la felicidad, que podremos encontrar no en su posesión, sino en el camino, en su búsqueda, ese sería nuestro objetivo vital.

Y esa felicidad la hallaremos centrándonos en nosotros mismos o en el otro, sin entrar en la moralidad o no de la postura que elijamos. Es nuestra elección, es nuestra labor de artista en la confección de esa obra de arte que es nuestra vida.

Felicidad

La felicidad puede contener falacias. Hay quienes opinan que los países con un mayor PIB son los que muestran mayores sentimientos de felicidad entre sus ciudadanos; pese a ello, los datos empíricos vienen a demostrar lo contrario.

“Parece que el crecimiento del PIB es un índice muy pobre para medir el crecimiento de la felicidad. Al no ser alcanzable el estado de felicidad estable, solo la persecución de ese objetivo porfiadamente huidizo puede mantener felices (por moderadamente que sea) a los corredores que la persiguen” responde Bauman.

“En una sociedad de compradores y una vida de compras, somos felices mientras no perdamos la esperanza de llegar a ser felices; sin embargo, solo puede mantenerse viva esa esperanza si se cumple la condición de una rápida sucesión de nuevas oportunidades y nuevos comienzos”.