En La Casa
30 de noviembre de 2017 15:14

¿Cuándo es momento de decir adiós a una mascota?

La eutanasia debe ser realizada por un profesional veterinario. Foto: Ingimage

La eutanasia debe ser realizada por un profesional veterinario. Foto: Ingimage

Redacción Tendencias

Los animales de compañía son miembros de la familia que se ganan el cariño de todos en casa. A pesar de sus travesuras, es casi imposible no desarrollar un vínculo afectivo con las mascotas. Pero llega un momento en el que la vida de estos animales se apaga.

A veces la muerte llega de forma natural. En otras ocasiones es el dueño quien toma la decisión de dejar que su mascota descanse. Esto sucede en la mayoría de ocasiones, cuando la mascota está sufriendo y ningún tratamiento parece ayudarle a mejorar. La eutanasia es el único método aprobado para sacrificar a un animal. El ‘buen morir’ consiste en una inyección con una sobredosis de barbitúricos que sedan al animal y, cuando está inconsciente, hacen que deje de respirar y tenga un paro cardiaco. De esta manera la mascota no sufre y la muerte llega en pocos segundos.

Según el médico veterinario Esteban Cárdenas, es necesario que la decisión se tome con un sustento médico. “No podemos sacrificar a un animal porque sí. Tenemos que hacer exámenes, diagnosticar, ver cuál es el pronóstico de vida y la familia debe decidir”, explica. “Si ya no me gusta tener un perro o ya no tengo tiempo para cuidarlo o si es travieso no son excusas para dormirlo porque la responsabilidad es del dueño”, afirma.

En general la eutanasia se recomienda en casos en los que el animal tiene una enfermedad incurable que le causa sufrimiento que no puede ser controlado. Los veterinarios pueden asesorar a las familias.

Tome en cuenta

1. Analice con su veterinario el estado de salud de su mascota y su futura calidad de vida antes de tomar la decisión.

2. Hable con su familia sobre el procedimiento y sus implicaciones.

3. 
Acompañe a su mascota hasta el final del procedimiento. Esto les da seguridad.

4.
 La inyección  no causa dolor. El corazón se detiene cuando el animal está dormido.