Vida Sana
16 de mayo de 2017 12:30

La cinturita también se pule en casa

Este movimiento activa los músculos del core. Puede realizarlo apoyando la punta de los dos pies. Foto: Pavel Calahorrano / ÚN

Este movimiento activa los músculos del core. Puede realizarlo apoyando la punta de los dos pies. Foto: Pavel Calahorrano / ÚN

Paola Gavilanes

Se terminaron las excusas de plata y tiempo. Usted puede ejercitarse en casa y con el peso de su propio cuerpo. Variando rutinas y sumando entre 50 y 60 minutos de actividad al día tonificará los músculos de todo el cuerpo: brazos, abdomen, espalda, pecho, piernas, glúteos... Y dependiendo de la intensidad con la que desarrolle los movimientos, también quemará calorías y por lo tanto reducirá medidas.

¿Quiere más beneficios? La práctica de una determinada actividad física fortalece las articulaciones y huesos, reduciendo así el riesgo de fracturarse tras una caída. Por eso, la Organización Mundial de la Salud y deportólogos locales también recomiendan su práctica a los niños y personas de la tercera edad.

Las rutinas con el peso del propio cuerpo también otorgan resistencia, pues al inicio cuesta mover las 100 a 150 libras que cada persona posee. Por eso la recomendación es diseñar rutinas para activar los músculos de una determinada parte del cuerpo con cuatro o cinco ejercicios -con cuatro series de 10 o 12 repeticiones por cada movimiento-.

Después, cuando sienta más fuerza, puede añadir más repeticiones hasta llegar a las 20 o 25. Otra ventaja es que la mayoría de ejercicios son de bajo impacto. En la lista están las tradicionales sentadillas, flexiones de pecho, planchas, zancadas.

Las planchas, por ejemplo, fortalecen el core, que incluye la zona abdominal frontal, oblicuos y zona baja de la espalda. Empiece sosteniendo el cuerpo en esa posición durante 30 segundos; luego, complete el minuto. Verá como en un máximo de tres meses los resultados saltarán a la vista, siempre con disciplina.

La clave para alcanzar los objetivos es motivarse, ser constante y disciplinado. Para que los músculos se ­relajen y recobren fuerza puede correr o saltar cuerda. Así también acelerará la quema de grasa.