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2 de marzo de 2017 11:47

La procesión de Semana Santa altera su ruta

Las tres madrugadoras: Flor, Susana y María. Foto: Betty Beltrán  / ÚN

Las tres madrugadoras: Flor, Susana y María. Foto: Betty Beltrán / ÚN

Betty Beltrán

Las obras del Metro obligaron a cambiar un tramo de la ruta de la procesión de Jesús del Gran Poder que, desde hace 56 años, se realiza por el Centro Histórico.

El 14 de abril, cucuruchos y verónicas saldrán por la Cuenca hacia la Rocafuerte. La confirmación la hizo Jorge González, guardián del convento de San Francisco. En la cuarta parte de la plaza (la que da a la calle Sucre y el pretil) se hará la procesión y la misa campal de Domingo de Ramos, así como la misa del Viernes Santo. El resto del espacio está cercado, por la obra de la parada del Metro.

Así las cosas, el religioso cree que sí será posible, aunque no con tanta amplitud, realizar la procesión de fe siempre y cuando se baje por la intersección de las calles Cuenca y Rocafuerte.

¿Cambiará el clásico recorrido? Una parte, pues se saldrá por el pretil y en lugar de ir hacia la Bolívar se seguirá por la Cuenca, para luego bajar por la Rocafuerte hasta tomar la Venezuela y de ahí seguir por la Manabí, Vargas, Riofrío, García Moreno, Sucre, hasta regresar a la plaza.

Ya todo está preparado y justo ayer comenzaron las inscripciones de los cucuruchos y verónicas. Los primeritos en registrarse fueron tres mujeres: Flor Farinango, Susana Torres y María Aguilar.

Doña Flor, vecina de la Quito Sur, participará por primera vez. Siempre intentó hacerlo, pero el horario de su trabajo lo impedía. Ahora que está desempleada “quiere salir y pedirle a Jesús un pronto empleo”.

Irá sola y envuelta en un traje de verónica. Toda la vida ha sido devota de Jesús del Gran Poder, “el que ofrece y cuida el trabajo. Todo sea por la fe”, dijo esta vecina de la Quito Sur.

Susana Torres, de 54 años, también madrugó para inscribirse. Es el segundo año que quiere salir con el traje de verónica, “quiero estar cerca de mi taita Diosito y agradecerle los favores que he recibido del Señor del Gran Poder”.

Junto a estas dos mujeres de fe estuvo María Aguilar, de 78 años. Contó que se acercó a San Francisco para inscribir a su hijo Silvio Lara, de 48 años. “Él no pudo venir, porque trabaja”.

Igual hace con su otro hijo que es militar. Ella suele acompañarlos: “Mi deber como mamita es inculcarles la religión católica, así que año tras año voy trás de ellos hasta que se acaba la procesión”.

Las tres mujeres saben de sobra que no es cuestión de inscribirse y ya. Deben acudir a las charlas de catequesis y de evangelización.

Las inscripciones para ser cucurucho o verónica serán hasta el jueves 13 de abril. Para este año se entregarán 1 500 trajes; la inscripción cuesta USD 5.