Julio 27, del 2010
A cien días de una parsimoniosa gestión, el nuevo Ministro de Salud expidió el Acuerdo 0300 que declara prioridad de salud pública el control epidemológico de la tuberculosis, prohíbe la venta de medicamentos antituberculosis y limita la dispensación a unidades del MSP.
Este Acuerdo pasaría desapercibido, pero su apurada publicación sólo evidencia el fracaso del Programa de Control de la Tuberculosis, por lo que dicho texto retórico funciona como una cortina de palabras huecas que aparenta ser el "muro de contención" que no pudieron implantar con la estrategia DOTS (tratamiento acortado directamente observado).
En resúmen: los últimos tres años no hubieron intervenciones serias y sostenidas, no se identificaron los casos tempranamente, existieron pautas terapéuticas erróneas y el monitoreo basado en resultados fue un simple dibujo a mano alzada.
Esta endemia de negligencia y desconocimiento de los que suponíamos cuidaban nuestra salud, es gravísimo para el futuro de los más pobres, por lo que exijo a los periodistas que investigan temas sanitarios a preguntar al Sr. Ministro: ¿porque el inusitado incremento de tasas de tuberculosis, aún no transparentadas? ¿A qué atribuye el aparecimiento de cifras elevadas de tuberculosis multiresistente (MDR-TB) y nuevos casos de tuberculosis extremadamente resistente (XDR-TB)? ¿Quién es el responsable de incinerar 150 mil dosis completas de cicloserina?
Lamentablemente la coinfección VIH- Sida-TB y el gasto enorme que supone esta suma de negligencias, son una combinación letal ya instaladas en nuestro país, ya que desde la perspectiva de la salud pública, un tratamiento contra la tuberculosis poco supervisado o incompleto, es peor que no tener tratamiento. Señor Presidente, señores Asambleístas, es hora ya de pedir explicaciones.