Las Últimas
17 de mayo de 2017 13:10

Wilma Granda deja un nutrido archivo fílmico en la Cinemateca Nacional

Wilma Granda durante su rendición de cuentas. Foto: Santiago Ponce / ÚN

Wilma Granda durante su rendición de cuentas. Foto: Santiago Ponce / ÚN

Santiago Ponce

Rodeada de sus compañeros, amigos y una decena cineastas y colectivos sociales; la investigadora de cine, Wilma Granda expuso, el pasado lunes 15 de mayo del 2017, la rendición de cuentas de su gestión como directora de la Cinemateca Nacional, en el periodo 2012-2017.

Una gestión que, para la directora saliente con 26 años de trabajo, “marcha viento en popa”. “Esta es una cinemateca que ha trabajado bien por el cine y que cuenta con más de 4 000 registros de imagen (películas, videos caseros, documentales, entre otros) desde 1922 y más de 10 000 unidades de papel (libros, recortes, revistas) desde 1901”, dijo Granda.

Wilma Granda comenzó en la Cinemateca muy joven, junto con su anterior director, el escritor Ulises Estrella. Después de varios años y según sus propias palabras, “inspirada por el fantasma de Augusto San Miguel” se dedicó a recuperar archivos fílmicos alrededor del país, siendo una de las cabezas visibles de un amplísimo archivo de películas nacionales. Esto tras la muerte de Estrella.

En su gestión, que comenzó en abril del 2012, se logró adquirir una máquina para digitalizar todos los formatos las películas filmadas, desde 1906. Este ‘film scanner’ fue adquirido con el apoyo del Consejo Nacional de Cinematografía como un hito que pocas Cinematecas puede tener, como se mencionó en su exposición.

Fabián Cadena, encargado del departamento de Preservación y archivo de películas
, explicó que hasta el 2017 se llegaron a digitalizar alrededor de 150 títulos de películas (en rollo) y más de 180 películas, que ya cuentan con su respectiva ficha filmográfica y se pueden observar ‘on line’ a través del link: http://www.cinematecaecuador.com/Cinemateca/

(De izquierda a derecha). Wilma Granda, Gerardo Fernández, Juan Martín Cueva, Pocho Álvarez y Carlos Valencia. Foto: Santiago Ponce / ÚN

(De izquierda a derecha). Wilma Granda, Gerardo Fernández, Juan Martín Cueva, Pocho Álvarez y Carlos Valencia. Foto: Santiago Ponce / ÚN

En lo que respecta a la difusión, Granda recalcó que otro de los legados que deja su gestión es la posibilidad de consulta pública ‘in situ’ del archivo de la Cinemateca y que en su inauguración (2009) alcanzó los 207 visitantes anuales, para el 2013 subieron a 2 000 y en este año el registro en los primeros meses es de 4 000 usuarios atendidos. “Pocas Cinematecas en el mundo ponen a disposición publica su acervo y nosotros somos una de ellas”, señaló.

Al evento de rendición de cuentas asistieron, Gabriel Cisneros, vicepresidente de la Casa de la Cultura, Pocho Álvarez, director de cine; Carlos Valencia, actor; Juan Martín Cueva, fundador del festival de los EDOC; entre otros.

La Cinemateca Nacional nace en 1981, como una instancia de la Casa de la Cultura Ecuatoriana (CCE) y dos años después inicia su investigación sobre el cine nacional. En 1989 se recupera decenas de películas y ese mismo año por decreto se declara al cine ecuatoriano como Patrimonio Cultural delegando su custodia a la Cinemateca.