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23 de octubre de 2017 07:47

Un plantón contra el abuso

El plantón se realizó en la Plaza Grande, el sábado, desde las 11:00. Foto: Evelyn Jácome / ÚN

El plantón se realizó en la Plaza Grande, el sábado, desde las 11:00. Foto: Evelyn Jácome / ÚN

Evelyn Jácome

Viste de negro y camina de un lado a otro en plena Plaza Grande, gritando frases como ‘No a la impunidad’, ‘Respeto a los menores’, ‘No al abuso’.

Ana, de 18 años, fue víctima de acoso sexual a sus 17, cuando uno de sus maestros la manoseó y quiso propasarse. El sábado, ella formó parte del plantón contra el abuso de menores, organizado en Guayaquil con réplica en Quito.

El haber vivido en carne propia ese tipo de agresión , dice, le dio fuerza para salir a las calles y alertar al resto de jóvenes a que denuncie esos abusos. Ella cursaba el tercero de bachillerato y debió tomar clases de recuperación de biología, desde el 23 de febrero del 2016. Cuenta que el 25 de febrero, por la tarde, se acercó al maestro a pedirle ayuda en un ejercicio y el hombre la hizo subir al área de biología donde no había nadie. El aula estaba cerrada y él la abrió. Cuenta que le pidió que tomara una silla y se sentara junto a él.

“Me comenzó a hacer preguntas que no tenían nada que ver con la materia. Empezó a dibujar mi nombre mientras me decía que por qué yo me iba sola a casa. (...) Me manoseó las piernas y me pidió que le besara. Yo me negué y él me empezó a besar en la mejilla”.

Ese mismo día Ana contó a sus padres lo ocurrido y ellos denunciaron el caso al colegio; pero, lamentablemente, las autoridades se pusieron a favor del maestro, según cuenta Ana.

“Nunca me dieron ningún tipo de apoyo. La psicóloga del colegio me acusó y me dijo que yo había provocado esa situación y que yo tenía la culpa. Tuve que soportar ese tipo de tratos todo el año. Incluso me afectaron en las notas, mis exámenes fueron mal calificados y debimos pedir recalificación, pero logré graduarme”, recuerda.

La joven asegura que no era el único caso pero que sus compañeras no hablaban por miedo. “Por eso yo les digo a las chicas que me escuchan que nunca es tarde para hablar”.

Ana recuerda que el momento de la agresión, ella no pudo reaccionar y se quedó estática. Confiesa que tuvo miedo

En el caso de Ana, el maestro fue sancionado con un 10% de un Salario Básico Unificado, y fue retirado temporalmente del colegio. Hoy, sigue dando clases en el plantel.

El miércoles, a las 11:00, van a realizar una protesta frente al Ministerio de Educación para exigir justicia en los casos de abuso en las aulas. En el plantón del sábado estuvieron madres de niños agredidos sexualmente en otros planteles. Piden cambios en la normativa y seguridad para los niños.