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10 de enero de 2018 18:35

Gemelas desaparecieron en Quito

La madre de María Carolina y María Isabel en el cuarto de las gemelas que desaparecieron hace 15 días. Foto: Paúl Rivas / EL COMERCIO

La madre de María Carolina y María Isabel en el cuarto de las gemelas que desaparecieron hace 15 días. Foto: Paúl Rivas / ÚN

María Belén Merizalde
(I)

Este miércoles 10 de enero del 2018 se cumplen 15 días de la desaparición de las gemelas María Carolina y María Isabel P., quienes fueron vistas por última vez cuando salieron de las casa de un tío, ubicada en el sector de Monjas, en el oriente de Quito.

Hellen Arias, madre de las adolescentes, comentó que durante los últimos días observó en la cuenta de Facebook de María Carolina algunas publicaciones en las que señala que está bien y que se encuentra comprometida.

Sin embargo, la madre considera que esas palabras no fueron escritas por su hija. “Ella es muy risueña y conversona, pero no tenía novio. No puedo creer que esas publicaciones hayan sido puestas por ella”.

El pasado lunes, en cambio, recibió una llamada en la que logró escuchar la voz de su hija, pero al mismo tiempo oyó a un hombre adulto que intentaba obligarla a hablar. “Solo me dijo mamá, mamá, no se escucha y detrás yo escuché la voz de un hombre que le decía dile, dile y colgó”.

Esa llamada le devolvió las fuerzas para continuar en la búsqueda de sus dos gemelas, pues sabe que están vivas. “Como madre sé que están vivas, el corazón me lo dice, pero no sé si se fueron por voluntad propia o si las drogaron y las tienen así”.

La Dinased investiga la desaparición de María Carolina y María Isabel. Foto: Paúl Rivas / ÚN

La Dinased investiga la desaparición de María Carolina y María Isabel. Foto: Paúl Rivas / ÚN

Según las publicaciones que realizó María Carolina regresará a casa el sábado, pero no se refiere a su hermana y esto genera gran incertidumbre en la madre.

Mientras narra estas semanas de dolor, que las califica como un verdadero infierno, observa detenidamente el cuarto de las gemelas, coloca sus manos en las camas y comenta que incluso hay ropa y zapatos nuevos que están esperando su regreso.

Cuando suena el teléfono en la casa tiene la esperanza de que sea la llamada que le va a permitir conocer el paradero de sus hijas. “Hay gente que llama y da información, pero hasta aquí nada ha sido certero”.

La madre confía en que los agentes de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Secuestros y Extorsión (Dinased), que investigan el caso, pronto terminen con su sufrimiento y el de toda una familia.

“Si es necesario voy a mover piedra por piedra hasta encontrar a mis hijas. Sea lo que ses que haya pasado ellas tienen que volver”, dijo Arias.