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3 de octubre de 2017 08:10

Una feria de la mata a la olla

Los miércoles se instala la venta en una plaza de la ciudad de Ibarra. Foto: ÚN

Los miércoles se instala la venta en una plaza de la ciudad de Ibarra. Foto: ÚN

José Luis Rosales
(F-Contenido Intercultural)


En Imbabura, los pequeños productores le entran a una iniciativa grupal para comercializar sus frutos. 39 productores que participan en la feria Kurimikuy (Comida Sana, en español) son parte de este tipo de iniciativas.

La feria se instala los miércoles y viernes, en la Plazoleta Francisco Calderón, en el centro de Ibarra. Así lo hacen desde hace un año. Rosa Andrango, de 56 años, es parte del grupo y se dio cuenta que ofrecer directamente sus cosechas, que produce libre de agroquímicos, le garantiza mejores ingresos.

En su huerta, ubicada en la comuna San Francisco de la Rinconada, tiene de todo. Desde plantas medicinales, hortalizas, granos hasta alimentos ancestrales, como la mashua. Como esta mujer, decenas de campesinos kichwas, afroecuatorianos y mestizos ven una oportunidad económica en estas ferias alternativas.

Esta tendencia, que se inició hace una década, se ha ido ampliando. Ahora, estas cadenas de comercialización alternativas existen en Otavalo, Cotacachi e Ibarra, en Imbabura, y Cayambe, Pedro Moncayo y Quito, en Pichincha.

La idea es que en estos espacios, a los que denominan solidarios, participen solo productores, explica Rolando Cangás, del Movimiento de Economía Social y Solidaria del Ecuador (Messe). Esta organización ha articu­lado una docena de ferias en la región.

Una de ellas es la Ñukanchi Allpamamamanta Murukuna (Por Nuestra Madre Tierra y por Nuestros Granos ), que funciona en el barrio Supermanzana C, en Carcelén, en el norte de Quito. La iniciativa surgió el 2014, recuerda Alberto Quilumbango, integrante de la Federación de los Pueblos Kichwas de la Sierra Norte (FICI).  

Son 24 agricultores de parcialidades de Pimampiro y Otavalo que, cada semana, llevan frutas, hortalizas, granos y harinas variadas. El panorama ha cambiado la vida de varios campesinos.