Futbolero
17 de julio de 2017 14:48

Quiñónez se inspira en David Luiz

Mauricio Quiñónez vive en Chillo Jijón. Foto: David Paredes / ÚN

Mauricio Quiñónez vive en Chillo Jijón. Foto: David Paredes / ÚN

Santiago Ponce

Mauricio Quiñónez ordena su zaga como si tuviera toda una vida en el fútbol. Cada vez que un rival tiene la pelota, él se anticipa a velocidad. No siempre logra recuperar el balón, pero cuando lo hace, es elegante para salir jugando.

Todas esas habilidades las vio en el brasileño David Luiz. El zaguero central del Independiente del Valle se ha inspirado en el look y el juego del defensor del París Saint Germain. Habla de él como si lo conociera.

“Siempre he tenido el cabello así, pero mi modelo a seguir como jugador es David Luiz. Me gusta su forma de salir jugando. Aprendo cosas de él. Veo videos todo el tiempo para imitarlo en lo futbolístico”, indica.

Quiñónez, quien fue uno de los mejores en la Copa Mitad del Mundo, empezó a los 10 añitos en el fútbol. Su sueño es debutar en primera con la camiseta rayada y llegar a la Selección de mayores. Con la ‘Baby’ Tri jugó el Sudamericano de Chile Sub 17.

“Empecé de niño en el Independiente del Valle. Hace seis años vivo en el complejo”, dice orgulloso el guambrito ‘crack’.

En plena ‘edad del burro’, Quiñónez se acostumbró a vivir lejos de sus papis. Ellos viven en Guayaquil y cada vez que pueden viajan hasta Sangolquí para ver su niño futbolista.

Además de jugar fútbol ¿Qué aprendió el guambrito guayaco? Según el defensa central, en la casa de los rayados les enseñan respeto y a sentir a sus compañeros como hermanos.

“Acá en Independiente lo que más nos inculcan son valores. Nos enseñan a vivir esto del fútbol como una familia más que un equipo”, dice el pelado.

Dentro de la cancha, con quien más habla es con el golero y capitán Wellington Ramírez. Ambos son los líderes de la zaga. Tratan de estar en contacto todo el tiempo para evitar sorpresas en su zona. Fuera de las canchas, su cómplice es el manabita Jordan Rezabala.

De lejos y a simple vista, a Quiñónez es fácil confundirlo con otros jugadores del mismo look en el fútbol ecuatoriano. Por ejemplo, Christian Alemán, del Barcelona SC, también luce un abultado afro.

“Es un ‘look’ natural. Lo tengo hace unos años”, dice riendo cuando le consultan sobre su enredado afro.

Todas las mañanas se gasta 15 minutos para dejarlo listo antes del desayuno y los entrenamientos. Cuando salta para interceptar un balón, su cabellera no le estorba.
“Mi pelo nunca ha sido un estorbo para jugar. Además utilizo un cintillo. No me demoro mucho. Siempre está así. Solo le doy forma”, aclara el guagua ‘crack’.

En la semifinal ante Liga de Quito, Quiñónez fue una de las figuras del partido. Logró contener a los guaguas albos.