Futbolero
11 de octubre de 2017 08:40

El 'Messias' prometido

Lionel Messi celebra uno de los tres tantos que le anotó a Ecuador. Foto: AFP

Lionel Messi celebra uno de los tres tantos que le anotó a Ecuador. Foto: AFP

Pablo Campos

Cuando tienes a Lio Messi en tu equipo, no necesitas apelar a los incentivos, ni a los sobornos ni a ninguna de las tonterías que los argentinos apelaron en la víspera del partido. Con Messi en el equipo todo es cuestión de tiempo y de confianza. Él es el que sabe y el que marca los tiempos del partido.

En los grandes retos deben aparecer los grandes jugadores. Los argentinos se jugaban su final particular, hicieron drama, patalearon, pero al final entran al Mundial gracias a la inspiración de su Messias, del jugador diferente, de aquel al que tantas veces han negado y choleado.

Ayer no importó que Ecuador se haya puesto adelante en el marcador apenas a los 40 segundos del cotejo. Romario Ibarra comenzó eléctrico al igual que en el juego ante Chile: hizo tuya y mía con La Tuka Ordóñez y definió cruzado.

Era una alegría enorme para un pueblo ecuatoriano que ha sufrido con esta selección que se echó a perder en el premundial de la mano de Gustavo Quinteros y Carlos Villacis. Jorge Célico, el técnico interino, recogió los pedazos de un equipo desmoronado, vencido y que ha terminado ayer (por fin) su peor eliminatoria de la vida.

En ese contexto duro, difícil, complicado, Messi, el mejor del mundo, dijo presente. Vivo como es, se acomodó a las espaldas del pobre Jefferson Intriago y les hizo la casita a los centrales Dario Aimar y Robert Arboleda. Lío con espacios te hace añicos.

Ya son históricos los partidos en los que el 10 hace maravillas solo. Ayer fue uno de ellos, aunque en El Segundo gol, Aimar colaboró de forma decidida, al cederle un balón a sus pies y dentro del área: un banquete que el crack no iba a desaprovechar. En El Segundo tiempo, otra pinturita de la Pulga, en el momento en el que Argentina volvió a sufrir. Messi no golpea el esférico, lo acaricia. Así llego el tercer gol del partido.

Messi le ganó a Ecuador. Argentina no fue mucho más, tal como ha sido en toda la eliminatoria. La pobre Tricolor no atinaba reacción y solo esperaba las corajeadas individuales de los hermanos Ibarra. Pero había poquito juego asociado, poca sorpresa. Muchas ganas, pero escasas ideas.