En Las Aulas
26 de julio de 2017 12:43

‘El sexo débiles fuerte’

La discriminación contra las mujeres se supera poco a poco. Antes se creía que las mujeres eran inferiores a los hombres.

La discriminación contra las mujeres se supera poco a poco. Antes se creía que las mujeres eran inferiores a los hombres.

Redacción En las aulas

La discriminación contra las mujeres se supera poco a poco. Antes se creía que las mujeres eran inferiores a los hombres. Las leyes decían que las mujeres son “incapaces relativas”, desde el punto de vista jurídico. Esa época ya pasó. Hoy se habla y practica la equidad de género, como un objetivo básico de la sociedad.

Pero hay que insistir más: la mujer ya no es esclava; tampoco sumisa ni “proletaria del hombre”. La ciencia ha demostrado que las mujeres son más fuertes que los hombres, en diferentes ámbitos: biológicos, sociales, profesionales y laborales. La misión es, por tanto, trabajar por la equidad de género.

Inclusión
Estrategias.  
Dentro de los hogares y en toda la sociedad las mujeres merecen respeto, apoyo y corresponsabilidades por parte del mundo masculino. La inclusión de las mujeres en el desarrollo es clave. Ejemplos: a más educación y salud, más liderazgo; a más liderazgo, más humanidad; a más humanidad, una sociedad más justa y solidaria.

Discriminación
Realidad.
 La discriminación de las mujeres ha sido un problema recurrente en la humanidad. El hombre –el varón- en mucho tiempo fue considerado como un ser superior, dotado de fuerza y talento, mientras a la mujer –la hembra- se le confinó a la casa, a los quehaceres domésticos y al cuidado de los hijos.

Derechos
Ciudadanía.
 La verdadera ciudadanía, es decir, la que parte del respeto irrestricto de los derechos humanos, no puede concebirse sin un tratamiento igualitario de hombres y mujeres. La igualdad ante la ley se perfecciona en las prácticas sociales, económicas, políticas culturales y valores verificables.

Violencia
Urgencia.
  Pero hay urgencias. En los hogares, el trabajo y en la calle las mujeres son sujetos de violencia. Los casos de femicidio, por ejemplo, aumentan. Y en los propios hogares, las mujeres viven en situaciones de desventaja psicológica, moral y económica, que inciden en su desarrollo personal y el de sus hijos.

Propuesta
Alternativas.
 El Ecuador necesita nuevas políticas públicas sobre la equidad de género. No hay ciudadanos de primera y de segunda, peor diferencias en relación con los sexos, modos de pensar o vivir. Debemos construir una nueva ciudadanía con hombres y mujeres, y luchar todos contra la pobreza y la corrupción.

Fortalezas
Perspectivas.
 Las mujeres han demostrado capacidades en muchos campos: la ciencia, la cultura, la educación, las tecnologías y otras, no en competencia con los hombres. La maternidad no ha sido una debilidad, tampoco una desventaja biológica, sino una oportunidad para contribuir a la formación de seres humanos.