En Las Aulas
1 de marzo de 2017 15:03

Una revolución pedagógica

Los niños  adquieren conocimientos mediante la inducción. Foto: Julio Estrella / ÚN

Los niños adquieren conocimientos mediante la inducción. Foto: Julio Estrella / ÚN

Redacción En las aulas

Antes se creía que los niños son irracionales, ilógicos y limitados por naturaleza.

Esa concepción ha cambiado como resultado de investigaciones, que han concluido que los niños aprenden de la observación, la experimentación y de los patrones estadísticos, que los convierten en pequeños investigadores.

Jean Piaget -pionero de la teoría del desarrollo cognitivo- defendió la idea que los niños pensaban de manera opuesta al método científico.

Las investigaciones recientes refutan a Piaget. Han demostrado que los niños piensan como los científicos. ¿Una revolución pedagógica en ciernes?

Conclusión
Preferencias.
 El experimento demuestra, según la científica Alison Gopnik, que “los niños menores de dos años tienen preferencia por patrones estadísticos”, recoge el estudio.
Requerimientos.  Para fomentar la observación y experimentación se requiere una nueva pedagogía.

Revista Science 
Investigación.
 La investigadora de la Universidad de California en Berkeley Alison Gopnik se ha adentrado en el aprendizaje de los más pequeños con un estudio que publica la revista Science y que puede ayudar a mejorar la enseñanza de las disciplinas científicas. A continuación algunos detalles.

Paradigma
Historia.
 Hace 30 años, Jean Piaget y otros defendieron que los niños pensaban de manera opuesta al método científico. Él los describía como “irracionales, ilógicos y limitados”, que fueron la inspiración para algunos modelos educativos de una época en la que las técnicas de enseñanza se centraban en el profesor.

Experimento
Un caso.
 Dos niños de dos años ven a una persona ‘A’ que coge ranas de una caja llena de ranas, o bien ranas de una caja en la que solo hay patos.‘A’ se marcha y otra persona ‘B’ da a los niños dos cajas, la primera con ranas y la segunda con patos. Cuando ‘A’ vuelve, los niños pueden darle tanto una rana como un pato.

Nuevos estudios
Sugerencias.
  Una investigación revela sorprendentes capacidades lingüísticas en bebés de solo tres meses. Asimismo, que el efecto del amor dado por las madres promueve el desarrollo cerebral de los niños. Y que los textos escolares deben ser elaborados desde la vida y para la vida, y no desde los escritorios.

Sorpresa
Demostración. 
La sorpresa fue que cuando la persona ‘A’ había cogido ranas de la caja llena de patos, los niños le daban una rana porque intuían que prefería las ranas; en cambio, cuando había cogido una rana de la caja llena de ranas, le daban indistintamente un animal o el otro porque intuían que su elección había sido al azar.