En Las Aulas
15 de noviembre de 2017 12:51

El origen del poder político

El poder es una palabra compleja,  que significa autoridad conferida por los ciudadanos para servir al bien común.

El poder es una palabra compleja, que significa autoridad conferida por los ciudadanos para servir al bien común.

Redacción En las aulas

Según la Real Academia Española (RAE), el concepto de poder señala la posibilidad de que algo ocurra. De todas formas, “el uso más habitual del término refiere al control, imperio, dominio y jurisdicción que un ser humano dispone para concretar algo o imponer un mandato”.

“El poder se relaciona con el gobierno de un país o con la herramienta en el que consta la facultad que un ser humano le otorga a otro para que, en representación suya, pueda llevar a cabo un cierto plan”. Max Weber considera que “el poder es la probabilidad de que un actor dentro de un sistema social esté en posición de realizar su propio deseo, a pesar de las resistencias”.

Concepto
Aproximación.
 En el ámbito político, el poder es percibido como hegemomía o dominación –según Weber-. En este contexto ingresan
los conceptos de autoridad, representación y legitimidad vinculados
con los sistemas de gobierno: la democracia, la autocracia y la plutocracia, entre otros.

Élites del poder
Debate.
 Aristóleles, Maquiavelo, Foucault, Barthes, Weber, Michels y otros advierten que las organizaciones, estatales como privadas, tienden a quedar bajo controles reducidos, pero poderosos por motivos políticos o financieros, que configuran las “élites del poder”, que defienden intereses en busca de más poder.

Influencia
Credibilidad.
 La palabra es poder cuando ejerce influencia en las personas y grupos porque persuade, convence, expone líneas de acción y conduce a una meta. La palabra es poder cuando es creíble, exalta valores y responde a necesidades ancladas a los derechos humanos, y al desarrollo sustentable.

Origen
Contrato social.
 El origen del poder se encuentra en el contrato social, que es el compromiso que una comunidad de hombres y mujeres asume para autoorganizarse, que aceptan un poder superior que ordena y manda. Este poder así creado y organizado define qué hacer y qué no hacer: manda, prohíbe o permite.

Pluralidad
Reglas.
 Según Jean-Jacques Rousseau, el contrato social formula mandatos sobre la conducta humana y se torna en un poder normativo, según el consentimiento de una pluralidad de hombres y mujeres libres que acepta la regla de la mayoría y ser guiado por ella. Nace el Estado como “sociedad jurídicamente organizada”.

Participación
Democracia.
 La democracia se fortalece cuando los ciudadanos participan y controlan las acciones de las denominadas “élites del poder”. La acción política de los ciudadanos no se agota con las elecciones; es importante generar veedurías y auditorías sociales, para evitar excesos e inmunidades.