En Las Aulas
8 de marzo de 2017 16:53

La equidad de género es prioridad en la sociedad

La equidad de género es prioridad en la sociedad

La equidad de género es prioridad en la sociedad

Redacción En las aulas

La equidad de género, según los especialistas, tiene muchos factores y matices. De acuerdo con algunos se inicia en el lenguaje y sus mensajes tanto verbales como no verbales. La comunicación discriminatoria genera actitudes y comportamientos excluyentes, a veces inconscientes pero reales, que afectan las relaciones entre las personas.

Así, el trato que le da el esposo a su esposa, y viceversa, imprime modelos que los hijos sean hombres o mujeres, incorporan y aprenden,
para luego reproducirlos durante sus vidas.

La comunicación

A continuación expresamos algunas recomendaciones en esta línea, con el objetivo de presentar alternativas para crear verdadera ciudadanía, partir de mensajes no sexistas o discriminatorios. No son, desde luego, recetas pero sí reflexiones que podrían ayudar a aquellas parejas que deseas lograr equidad de género en sus hogares:

-Reconocer sus derechos y respetarlos tanto en usted como en su pareja.
- Manifestarse tal cual es y de revelar su propio yo, según la situación en particular en que se encuentra, de manera que su conducta y su expresión sean adecuadas.
- Tratar siempre de expresar sus sentimientos, sean estos de enojo o de ternura, a fin de que su pareja sepa la reacción que le producen los diferentes aspectos de su relación.
- Actuar de tal forma que aumente su autoestima y el respeto que siente por usted y por los demás.
- No confundir los papeles. Recuerde que una buena comunicación le permitirá defender sus derechos, pero a la vez lo lleva a defender los derechos de su pareja.
- Examinar a menudo sus conductas, en la relación de pareja y con sus hijos.
Ambientes positivos

La equidad de género se aprende en la cotidianidad. El hombre debe “entrar” a la cocina y ayudar. La cocina no es ya el escenario “natural” de las mujeres. Lo que decimos de la cocina tendría el mismo tratamiento en caso de la lavandería y otros menesteres “exclusivos” de las mujeres.

La práctica, los gestos y las actitudes de participación sobre la base del respeto y la cooperación crearán ambientes positivos para que la equidad de género se dé en forma espontánea y efectiva. Porque nada de lo que es impuesto resulta fácil; puede, de hecho, generar violencia. Y la violencia conduce a más violencia.

Por lo tanto, relacionarse de modo distinto provocará que su pareja comience a relacionarse de modo distinto con usted. La equidad de género se aprende en el hogar, y de nosotros, los padres, depende en buena medida los resultados.