En Las Aulas
7 de febrero de 2018 13:14

¿Qué son la dislexia, la dislalia y la discalculia?

Imagen referencial. No en todos los casos, pero quienes tienen dificultades para las matemáticas pueden tener discalculia. Foto: Pxhere

Imagen referencial. No en todos los casos, pero quienes tienen dificultades para las matemáticas pueden tener discalculia. Foto: Pxhere

Mariela Rosero
(I)
(Tomado de Educaccion.ec)

Si su hijo está en preescolar es posible que llegue a tener novedades sobre sus aptitudes para el estudio. No se asustará si viene el profe y le dice que hay puntos en los que se le aconseja trabajar con él.

Los centros de educación inicial son el espacio en donde se detectan las necesidades educativas especiales, dificultades de aprendizaje que pueda tener su hijo o, incluso, ciertas características de su comportamiento que deban ser mejoradas.

En la mayoría de casos, para la madre o el padre no es posible notar esas necesidades o condiciones de sus hijos. Por lo que es en el ámbito educativo, en la relación con otros niños, en donde los maestros identifican esas diferencias, debilidades, trastornos o las denominadas DIS: dislexia, dislalia, disgrafía, discalculia.

La dislexia solo se puede ver durante el proceso de lecto-escritura. Quienes la tienen presentan dificultades para decodificar palabras, se confunden entre una letra y otra, entre sílabas y palabras.

La dislalia ocurre cuando hay una dificultad para ar­ticular palabras, puede tener un origen físico, por defectos en órganos que tienen que ver con el habla.

La disgrafía hace que algunos pequeños no logren sostener el lápiz o el esfero, su escritura es difícil de entender, también hay problemas con el deletreo e incluso la ortografía.

A la discalculia la conocen como un problema para aprender matemáticas, los conceptos que tienen que ver con los números o símbolos.

¿Qué otras dificultades se pueden presentar? Un niño puede requerir acudir a una terapia para mejorar su motricidad, también se le aconseja practicar deportes, jugar con pelotas, manejar bicicleta, para tener más equilibrio, nadar.

Otros problemas del desarrollo también pueden requerir apoyo de casa, para que el niño sea más autónomo. A los padres les piden darle tareas o responsabilidades en casa, como recoger su ropa, doblarla, poner la mesa, llevar los platos al lavadero, empezar a cepillarse los dientes, etc.

En los planteles educativos tienen la obligación de guiarle, el Departamento de Consejería Estudiantil (DECE) debe asesorarle, para ubicar un centro especializado en terapias, también le pueden asistir con ‘tips’ para mejorar aspectos que no requieren ayuda especial. Los padres deben comprometerse a tomar en serio las recomendaciones y a evitar sobreproteger a los pequeños.