El Jefe Eres Tú
5 de marzo de 2018 15:30

Fusión de sabores locales y foráneo 

Fusión desabores locales y foráneos. Foto: ÚN

Fusión desabores locales y foráneos. Foto: ÚN

Redacción El jefe eres tú

César Castro, un inmigrante venezolano de 35 años, llegó al Ecuador junto con su esposa un 6 de marzo del 2016.

El plan era ejercer su profesión de licenciado en Química. Lo hizo por corto tiempo en una empresa; las condiciones salariales que le ofrecían no cumplieron sus expectativas.

Así que decidió emprender, como ya lo había hecho antes en su tierra. Comenzó vendiendo donas a gran escala. El negocio duró unos cinco meses. No próspero porque las ganancias eran muy bajas para lo que se producía: más de 2 000 dulces diarios, dice César.

Gracias a las recomendaciones de un amigo chef, se motivó a emprender en un restaurante, en La Vicentina (centro-norte de Quito).

Para conseguir el capital, vendió las maquinarias de una empresa de mantenimiento industrial que mantuvo en Venezuela por tres años, antes de emigrar al país. La inversión inicial fue de USD 12 000.

El restaurante abrió sus puertas en noviembre del pasado año. Se llama Infusión y ofrece a los comensales platos tradicionales de distintos lugares: Ecuador, Venezuela, Perú e Italia.

Entre las opciones de comida del establecimiento se encuentran encebollado, papas con cuero, pabellón (plato venezolano compuesto de arroz, carne mechada, menestra negra y maduro), caldo de gallina, papas a la huancaína, pasta boloñesa...

Nicómedes Aljorna es un cliente asiduo de Infusión. Lo visita al menos tres veces a la semana, porque trabaja cerca y le gusta la comida del lugar.

“Hoy comí tallarines con albóndigas. La comida es buena y los jugos son naturales. El restaurante tiene un ambiente agradable, los que atienden son amables. Y todo es aseado”, comenta.

Nicómedes también destaca los precios económicos de Infusión. El almuerzo le sale en USD 2,50 con sopa y jugo incluidos.

Sara Morales también conoció del local porque es maestra de un colegio vecino. Por lo general lo visita una vez por semana, al salir del trabajo. Suele comprar platos tipo snacks, como empanadas y salchipapas.

“El local es excelente y la comida es agradable, por eso uno vuelve. Los precios también son asequibles”.

El local factura entre USD 3 000 y 4 000 al mes. “Es como mi hijo, he puesto todo mi empeño”, dice César.

Infusión atiende de lunes a sábado, desde las 08:00 hasta las 20:00.